Articulos

Limpieza del hogar paso a paso

  1. Limpia de arriba abajo; si no, al repasar las zonas superiores, ensuciarás las inferiores.
  2. Barre o aspira siempre antes de sacar el polvo, ya que al barrer puede levantarse suciedad que acabe de nuevo sobre los muebles.
  3. En los textiles (alfombras, tapicerías, cortinas…) quita las manchas cuando se produzcan, antes de que se sequen.
  4. Si al recoger la ropa tendida la guardas arrugada, te costará más trabajo plancharla. Merece la pena tardar 5 minutos en guardarla estirada y doblada.
  5. En los cuartos, establece un día para cambiar las sábanas (no todas las camas a la vez) y échalas directamente a lavar para que no se acumule la colada. Da la vuelta al colchón cada 15 días y déjalo que ventile un par de horas, así no tendrás que aspirarlo cada semana.
  6. En la sala pon fundas al sofá que puedas retirar y sacudir con facilidad y que sean lavables. Te costará mucho menos dejarlo perfecto.
  7. Planifica. Hay tareas que pueden hacerse cada 15 días, como limpiar los armarios por dentro, las puertas y ventanas, sacudir las paredes, repasar a fondo las lámparas… Establece un calendario mensual para que no coincidan.
  8. Un consejo, mejor recoge y aspira los lunes, ya sabes que durante el fin de semana los niños están más en casa, o puedes recibir visitas.
  9. Un truco para evitar tener que repasar cuando barres es envolver el cepillo en una media de nailon, recogerás todas las pelusas y polvo en una sola barrida. Y es que el nailon genera electricidad estática que atraerá cada pequeña partícula.
  10. Si en lugar de pegarte la paliza limpiando todos los cristales a la vez limpias una ventana cada día,casi no te darás cuenta y el sábado lo tendrás ya hecho.
  11. La lavadora. Reparte los lavados entre semana, no los acumules todos para el finde. Puedes poner la lavadora por la noche, y tenderla por la mañana para que al llegar a casa la ropa esté seca.
  12. La plancha. Aprovecha, por ejemplo, cuando ves tus series favoritas para repartir el planchado en 2-3 tandas. No te pongas por 2 o 3 piezas, porque lo que más consume energía es calentar la plancha. Así que vale la pena planchar por tandas más largas.
  13. Los muebles. Si cada día limpias una pieza (la mesa, la estantería…), solo dedicarás 5 minutos diarios a quitar el polvo y el finde solo necesitarán un repaso rápido.

Productos de limpieza adecuados

Cada superficie tiene características especiales, así que para mantenerlas en buen estado por mayor tiempo y asegurar una limpieza adecuada es necesario utilizar productos especializados para los diferentes materiales. Por ejemplo, el suelo es uno de los lugares que más suciedad adquieren, por lo que se deben utilizar los implementos correctos para lograr los mejores resultados.

En estos casos, la mopa representa la herramienta ideal, pues atrapa efectivamente el polvo y la suciedad. Si se trata de suelo cerámico, lo mejor es emplear lejía, amoniaco o friegasuelos. Por el contrario, si el suelo es de parque de madera, se puede limpiar con agua y un poco de jabón de manos, ya que es un material delicado. Para moquetas, hay que aspirar periódicamente el suelo.

En cuanto a mesas y otros objetos de gran tamaño, se puede utilizar una bayeta de microfibra impregnada con limpiador multi superficies, aunque dependerá en gran manera del material. Para los baños es ideal utilizar productos desinfectantes como el cloro. Los muebles y sillas deben ser desempolvados constantemente, preferiblemente con un plumero, y después aplicar el producto ideal, ya sea para madera, tela o piel.

Los cubos de basura se llenan de residuos en el fondo, por lo que es recomendable limpiarlos con una solución de detergente neutro. Los equipos electrónicos como teléfonos, ordenadores (teclado, monitor, ratón, impresoras y otros), deben ser desinfectados, ya que  al estar en contacto directo con la piel, acumulan cientos de bacterias y gérmenes que podrían llegar a ser perjudiciales. Hay que usar plumeros y bayetas junto con productos especiales para no dañar ningún equipo.

Importancia de la higiene en negocios

El mantenimiento y limpieza de los negocios públicos es primordial por muchas razones. Una de ellas es que en caso de incumplir con las normas de higiene básicas, la salud de los empleados y los clientes puede verse gravemente afectada, pues podrían desarrollarse focos de bacterias peligrosas, causantes de infecciones y otro tipo de enfermedades.

Por el contrario, un ambiente limpio y ordenado favorece notoriamente la productividad y mejora el estado de ánimo de las personas en general. A su vez, el mantenimiento continuo de las instalaciones abaratará los gastos, ya que representará un ahorro en el uso de los recursos de la empresa.

Adicionalmente, un local limpio y en óptimas condiciones ofrece a sus clientes una buena imagen de la empresa, lo que proporcionará profesionalidad, credibilidad y confianza, motivo por el cual las personas querrán volver. Así que no es simplemente un asunto de estética, sino que la salud del personal y los clientes y la reputación del negocio están en juego. Por ello, resulta muy importante tomar las medidas necesarias para mantener el establecimiento en el mejor estado posible.